Reformular texto
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Reformular abarca tres peticiones distintas: aligerar un texto que da vueltas alrededor de su propia idea, subir un registro demasiado coloquial para un destinatario profesional o desenredar una prosa administrativa que nadie consigue seguir. Esta página trata los tres casos por separado, con tres pasadas independientes que se eligen en el campo Objetivo. Ninguna reescribe sus frases: cada una aplica sustituciones y supresiones cuyas listas están escritas a la vista en el código de la página.
La pasada de registro culto se apoya en diecinueve pares de sustitución, la de lenguaje sencillo en quince pares en sentido inverso, y la pasada de acortado en ocho fórmulas de apertura y ocho adverbios de intensidad que borra, seguidos de un filtro de redundancia. Los patrones emplean fronteras de palabra Unicode, precisamente porque la frontera ASCII de JavaScript falla con las palabras acentuadas y dejaría pasar intactas expresiones como ça o à vrai dire.
No hay, por tanto, ningún modelo de lenguaje al que consultar, ninguna petición de red y ninguna generación de texto. La herramienta mueve palabras dentro de una lista finita, lo que explica tanto su fiabilidad, ya que nunca tomará una dirección que usted no haya escrito, como su techo, ya que no reestructurará una frase. Un matiz importa aquí más que ningún otro: esos tres diccionarios son franceses, y un texto en español solo se topa con la parte de la maquinaria que no depende del idioma, más unas cuantas reglas francesas que sí se disparan sobre él y que se detallan más abajo. Lo que escribió permanece intacto encima del resultado, de modo que pueden compararse las dos versiones.
Cómo se usa
- Pegue el texto que quiere retocar El tratamiento no modifica nunca la zona de escritura: el texto reformulado aparece en un bloque aparte, debajo, y su versión de partida sigue disponible para comparar.
- Elija el objetivo Más corto (elimina lo superfluo), Más formal (lenguaje culto) o Más simple (vocabulario corriente). Las tres pasadas se excluyen entre sí: solo se ejecuta una por pulsación, y la primera viene propuesta por defecto.
- Pulse Ejecutar El resultado sale de inmediato, sin barra de progreso y sin llamada remota. Volver a lanzarlo con otro objetivo sustituye el bloque mostrado, sin pasar por la versión anterior.
- Compruebe el recuento de palabras La línea inscrita en el historial de la barra lateral indica la variación, por ejemplo “25 → 15 palabras”. Una diferencia grande en modo corto avisa de que una frase entera se ha considerado redundante.
- Copie y relea El botón de copia, situado junto al de acción, se lleva el contenido del bloque de resultado. La relectura sigue siendo necesaria: más abajo se describen varios efectos secundarios conocidos.
Qué hace exactamente cada uno de los tres objetivos
Más corto procede por resta. Desaparecen ocho giros de apertura, los equivalentes franceses de “en realidad”, “en el fondo”, “a decir verdad”, “conviene señalar que” y “es importante señalar que”, más otros tres. Se van igualmente ocho adverbios de intensidad, de très a complètement. Los espacios dobles se cierran y se retira el espacio parásito que precede a un signo de puntuación. Al final llega el filtro de redundancia: una frase en la que más de tres cuartas partes de sus palabras de cuatro letras o más ya aparecen en otra frase anterior se suprime entera. La regla solo entra en juego a partir de cuatro palabras largas, así que las frases muy breves nunca se eliminan por esta vía.
Más formal procede por sustitución, sobre diecinueve pares de francés coloquial y su equivalente estándar: ça pasa a cela, du coup a par conséquent, boulot a travail, y a a il y a, faut a il faut, y así hasta el final de la lista. Los signos de exclamación se convierten en puntos y los inicios de frase recuperan su mayúscula.
Más simple toma el camino contrario con quince pares: néanmoins pasa a pourtant, afin de a pour, optimiser a améliorer, considérable a important. Esta pasada hace además algo que las otras dos ignoran: corta las frases por los puntos y coma, sustituidos por un punto seguido de mayúscula. Sobre un párrafo jurídico denso, ese es con diferencia el cambio más visible, y es de los pocos que funcionan igual de bien en español.
Los efectos secundarios que conviene vigilar
Son pocos, pero reproducibles, y en español hay uno que domina a los demás. Los modos Más formal y Más simple pasan por una rutina que repara las elisiones francesas rotas por las sustituciones, y esa rutina no comprueba en qué idioma está el texto: cualquier “la”, “le”, “de” o “que” seguido de vocal se convierte en apóstrofo. “La empresa ha aprobado el informe” sale como “L’empresa ha aprobado el informe”, “estamos de acuerdo” pasa a “estamos d’acuerdo” y “creo que estos datos” termina en “creo qu’estos datos”. Solo se libran las secuencias con vocal acentuada a la española: “la única opción” sale intacta, porque la í y la ú no figuran en la lista de vocales de la regla.
El modo formal añade dos sustituciones que alcanzan al español por pura coincidencia de grafía: ok se cambia por d’accord y super por très, así que “el proyecto está ok y quedó super bien” vuelve con dos palabras francesas dentro. La conversión de exclamaciones tampoco está pensada para nuestra puntuación, porque solo sustituye el signo de cierre: “¡Qué buena noticia!” sale como “¡Qué buena noticia.” y deja huérfano el de apertura. Y la mayúscula posterior a un punto solo se restablece cuando el carácter siguiente es una letra minúscula, de modo que una frase que empieza por ¿ o por ¡ se queda como estaba.
Quedan dos comportamientos comunes a todos los idiomas. En modo corto, borrar una fórmula de apertura deja la frase empezando por minúscula, porque la reparación de mayúsculas solo existe en las otras dos pasadas. Y el filtro de redundancia razona sobre vocabulario, no sobre sentido: “El informe anual confirma el aumento de las matrículas.” y “El informe anual desmiente el aumento de las matrículas.” comparten cuatro de sus cinco palabras largas, por encima del umbral de tres cuartos, así que la segunda se borra aunque diga lo contrario.
Por qué el resultado se parece tanto al original
Una herramienta basada en reglas no desplaza una subordinada, no convierte una pasiva en activa, no fusiona dos frases y no busca ningún sinónimo fuera de su propia lista. Sobre un texto ya limpio, sin las expresiones a las que apunta, la salida es idéntica a la entrada, y ese es el comportamiento normal y esperado.
Un texto en español está casi siempre en esa situación, puesto que los pares y las fórmulas de apertura se escribieron para el francés. De todo el aparato, solo tres piezas actúan con independencia del idioma:
- el filtro de redundancia del modo corto, que cuenta palabras de cuatro letras o más, y la normalización de espacios que lo acompaña;
- la conversión de exclamaciones en puntos y la restitución de mayúsculas del modo formal;
- el corte de frases por los puntos y coma del modo simple.
La comparación con un modelo de lenguaje es directa: un modelo reescribiría de verdad, cambiaría el orden de las ideas y adaptaría el tono, devolviéndole un texto que habría que verificar frase por frase. Aquí no se añade nada, así que no hay nada que controlar más allá de los efectos ya enumerados. Aun así, una sustitución puede desplazar un matiz: toutefois cambiado por mais rebaja el registro, lo que no es un detalle menor en un texto contractual.
Cuándo conviene más otra página
Si su objetivo es que un texto resulte irreconocible, esta no es la página: el resultado sigue siendo reconocible palabra por palabra. Para corregir ortografía y gramática, la página de corrección se encarga de ello con un motor completamente distinto. Y para reducir un texto a la mitad, la selección de frases clave es la herramienta adecuada: la pasada de acortado retira palabras de relleno, no comprime un contenido.
Preguntas frecuentes
¿Puede alterarse el sentido de mi texto?
Ninguna frase se reconstruye, pero dos mecanismos merecen atención: las sustituciones desplazan a veces un matiz y el modo corto puede borrar una frase entera por redundante. Compare los dos contadores de palabras antes de dar el resultado por bueno.
¿Por qué sale mi texto sin cambios?
Porque no contiene ninguna de las expresiones listadas para el objetivo elegido. Un texto ya sobrio pasa sin modificación por el modo corto, y uno ya culto pasa sin modificación por el modo formal. Un texto en español sale inalterado todavía más a menudo.
¿Puedo encadenar dos objetivos?
Nada se lo impide si vuelve a pegar el resultado, aunque las pasadas se contradicen en parte: el modo corto borra très y vraiment, que el modo formal produce a partir de super y restituye en forma de réellement.
¿Funciona la herramienta sin conexión?
Sí. Los tres diccionarios y todas las reglas están contenidos en la propia página; una vez cargada, no se emite ninguna petición durante el tratamiento y nada de lo que escriba sale de la pestaña.
¿Sirve de algo sobre un texto en español?
Poco, y hay que usarlo con cuidado. Solo el filtro de redundancia, la normalización de espacios y el corte por puntos y coma se comportan igual en cualquier idioma. Los modos formal y simple, en cambio, introducen apóstrofos franceses en secuencias como “la empresa” o “de acuerdo”, por lo que sobre texto español el modo corto es el único razonablemente seguro.
¿Puedo deshacer una reformulación?
No hay nada que deshacer, porque la zona de escritura no se ha tocado en ningún momento. El bloque de resultado simplemente se sustituye en la pulsación siguiente, así que copie la versión que le convenga antes de volver a ejecutar.
¿Reformular un texto sirve para pasar un control antiplagio?
No, y conviene decirlo claro: cambiar palabras sueltas no convierte en propio un texto ajeno, y los detectores actuales no comparan solo cadenas de caracteres, sino también la estructura y el orden de las ideas, por lo que reconocen la paráfrasis con frecuencia. Aquí el parecido es todavía mayor, porque la sustitución es literal y ninguna frase se reordena. Sobre un texto en español la salida suele ser incluso idéntica a la entrada, ya que las listas de sustitución están escritas para el francés. La única salida sólida es citar la fuente.
¿Es una inteligencia artificial la que reescribe el texto?
No: no hay modelo de lenguaje ni llamada a ningún servicio externo, sino tres listas escritas en la propia página, diecinueve pares de sustitución en el modo formal, quince en el simple y dieciséis expresiones que se borran en el corto. Esas listas se redactaron para el francés, así que un texto en español apenas se topa con ninguna de ellas. La consecuencia práctica es que el mismo texto con el mismo objetivo devuelve siempre exactamente el mismo resultado, sin inventar datos ni añadir frases, y también que ninguna oración se reconstruye.
¿Dónde se procesa mi texto y queda guardado en algún sitio?
En su navegador: el texto no se envía a ningún servidor, no hay cuenta y, al recargar la página, tanto lo que pegó como el resultado desaparecen. Lo único que queda registrado es una línea en el historial de la barra lateral, con el objetivo elegido y el recuento de palabras, del tipo 25 → 15 palabras, guardada en el almacenamiento local de su equipo y que puede vaciar con el botón Borrar. Ni el texto de entrada ni el reformulado se copian ahí, de modo que un contrato o un informe interno se tratan igual que un párrafo de blog.
¿Hay un límite de palabras o hace falta registrarse?
Ninguna de las dos cosas: no hay tope de caracteres, ni número máximo de ejecuciones, ni formulario previo. El límite real es el de su navegador, porque el texto se procesa entero de una sola vez y sin barra de progreso: con varias decenas de miles de palabras la pestaña puede quedarse un instante bloqueada, así que es preferible trabajar capítulo por capítulo.
¿Sirve para que un texto escrito por una IA parezca humano?
No. Esos detectores se fijan en la regularidad con la que están construidas las frases, y aquí ninguna frase se reconstruye: solo se cambian palabras sueltas de una lista cerrada, de modo que la longitud de las oraciones, el orden de las ideas y la sintaxis quedan intactos. Una herramienta de reglas no puede modificar precisamente aquello que se mide en ese caso.
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