Resumen de texto
Extrae las frases clave de un texto largo, localmente. Gratis, sin subida. 1 GB máx. · Hasta 1 GB · Procesado localmente, nunca enviado a un servidor.
Un pliego de cuarenta páginas que llega la víspera de la reunión, un hilo de correos que lleva tres semanas creciendo, un artículo del que hay que decidir si merece una lectura completa: en todos esos casos se busca el esqueleto de un texto antes de comprometerse con él. Esta página lo extrae en unas décimas de segundo, y conviene decir enseguida cómo lo hace. No escribe un resumen: lo selecciona. Las frases que aparecen en pantalla son las suyas, reproducidas palabra por palabra y dejadas en su orden original.
La clasificación se apoya únicamente en el vocabulario. El texto se trocea en frases por los puntos, los signos de exclamación, los de interrogación y los puntos suspensivos. Se cuenta cada palabra de tres letras o más, salvo una lista cerrada de 114 palabras vacías: artículos, preposiciones, auxiliares y pronombres, franceses en su mayor parte. Una frase vale entonces la frecuencia media de sus palabras con contenido, medida contra la palabra más frecuente de todo el texto. Encima se aplican tres correcciones: la primera frase sube un 35 %, la última un 10 %, y toda frase de menos de treinta y cinco caracteres cae al 60 % de su puntuación.
En ningún punto de esa cadena interviene un modelo de lenguaje, por mucho que la categoría en la que está archivada la herramienta sugiera otra cosa. Es una limitación y es, al mismo tiempo, la garantía principal del método: un resumen que no produce ninguna frase nueva no puede inventarse una cifra, atribuir una declaración a la persona equivocada ni concluir en su lugar.
Cómo se usa
- Pegue un texto de al menos tres frases Por debajo de ese umbral aparece el aviso de texto demasiado corto y no se calcula nada: clasificar carece de sentido cuando no queda nada que descartar.
- Ajuste la longitud del resumen Corto conserva alrededor del 15 % de las frases, Medio el 30 % y Detallado el 45 %. La proporción se aplica al número de frases, nunca al de palabras, con un mínimo de dos frases.
- Pulse Ejecutar El encabezado del resultado recuerda la proporción obtenida, con la forma “Resumen (4 frases clave de 12)”. El cálculo es instantáneo y no lanza ninguna petición de red.
- Relea los empalmes Las frases elegidas vuelven en su orden original, pero separadas de su contexto. Compruebe que ningún “este”, “dicha subida” o “ello” apunte a un pasaje que se ha quedado fuera.
- Elija la forma de copiar Un botón encadena las frases seguidas, en un párrafo continuo. El otro coloca cada frase en su propia línea, precedida de una viñeta.
Cómo consigue su puntuación una frase
El recuento de palabras va antes que todo lo demás. Cada forma se registra tal cual, sin lematización: “decisión” y “decisiones” siguen siendo dos entradas distintas, lo que reparte un mismo tema entre dos contadores. La puntuación de una frase es la suma de las frecuencias de sus palabras con contenido dividida entre el número de ellas, con un denominador que nunca baja de seis. Ese suelo impide que una frase de tres palabras se lleve una media halagüeña por el simple hecho de contener un único término frecuente.
La consecuencia es clara: el método funciona tanto mejor cuanto más insiste el texto. Un acta que vuelve diez veces sobre la palabra “presupuesto” anuncia por sí sola cuál es su asunto, y las frases que la llevan suben al principio de la lista. Un relato, una carta o una cadena de argumentos sin ningún término recurrente producen, en cambio, puntuaciones muy apretadas entre sí, y la selección acaba decidiéndose por las bonificaciones de posición más que por el contenido.
Lo que la extracción garantiza y lo que no sabe hacer
Un resumen extractivo no redacta nada. No puede equivocarse en un importe, poner una frase en boca de quien no la dijo ni añadir un matiz que no estuviera en el original. Las frases obtenidas son citables tal cual, y cualquier lector puede localizarlas en la fuente con una simple búsqueda de texto: eso es exactamente lo que un modelo generativo no puede prometer.
El reverso es igual de nítido. No se fabrica ninguna transición entre dos frases separadas por seis párrafos, así que la lectura resulta abrupta. Dos medias frases complementarias no se fusionarán jamás. Una idea sostenida por tres frases seguidas, anodinas por separado, se pierde entera. Un modelo de lenguaje devolvería un texto más breve y más fluido a igualdad de información, a cambio de tener que verificarlo frase por frase contra la fuente. Para triar una pila de documentos o localizar los pasajes que hay que leer, la selección basta; para un texto destinado a publicarse, es materia prima, no resultado.
Los textos en los que el método descarrila
El troceado en frases es mecánico y no conoce ninguna abreviatura. “El Sr. García firmó el acta.” se cuenta como dos fragmentos, y el primero, “El Sr.”, mide seis caracteres, por encima del umbral de dos que descarta la basura: entra en el recuento de frases con una puntuación casi nula y engorda el total sobre el que se aplica el porcentaje. “Ilmo.”, “núm.” y “pág.” se comportan igual.
El punto de los millares parte frases por la misma razón. “Se inscribieron 1.500 personas.” se rompe en dos, y ambas mitades sobreviven y se puntúan por separado; como en español los millares se separan tradicionalmente con punto, cualquier texto con cifras tropieza con esto una y otra vez. La coma decimal, en cambio, sale indemne: “un 21,5 % de aumento” permanece en una sola frase.
Otros dos perfiles se resisten. Una lista de viñetas pegada sin puntuación final forma una frase gigantesca, que saldrá entera o no saldrá; la transcripción de una grabación da el mismo bloque único. Por último, la lista de palabras vacías es francesa, con unas treinta palabras inglesas añadidas al final. De todo ese inventario, un texto español solo coincide en un puñado de formas (“que”, “son”, “entre”, “bien”), mientras que “los”, “las”, “del”, “una”, “por”, “con”, “para”, “más”, “como” o “pero” se cuentan como palabras con contenido y falsean todas las frecuencias. Las de una o dos letras (el, la, de, un, en, y, se) se descartan de todos modos por la regla de las tres letras, así que el daño se concentra en las de tres o más.
Lo que el sitio conserva de su texto
Todo el tratamiento se reduce a un puñado de expresiones regulares y dos ordenaciones ejecutadas en la pestaña abierta. No hay ningún servicio al que consultar, por tanto no hay texto que transmitir, y la página sigue funcionando si la conexión se cae después de haberse cargado. La barra lateral guarda un rastro de la operación, limitado a la palabra “Resumen” y al recuento “12 → 4 frases”: ni el texto que ha pegado ni las frases seleccionadas figuran en él. Ese rastro vive en el almacenamiento local del navegador, está limitado a cuatro entradas y el enlace de borrado lo vacía.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se conserva casi siempre mi primera frase?
Recibe una bonificación del 35 %, y la última del 10 %. El ajuste apunta a la construcción habitual de un artículo o de un acta, donde lo esencial llega de entrada. Si su texto se abre con una fórmula de cortesía, bórrela antes de pegarlo.
¿Puedo obtener tres líneas a partir de diez páginas?
No, porque la proporción se aplica al número de frases: doscientas frases reducidas al 15 % siguen dejando treinta. Para un documento muy largo, trátelo sección por sección y vuelva a pasar por la herramienta el conjunto resultante.
¿Cambia el resultado si vuelvo a ejecutarlo?
Nunca. No interviene ningún sorteo aleatorio en ningún momento. Con el mismo texto y los mismos ajustes, la selección es rigurosamente idéntica hoy y dentro de seis meses.
¿Puede descartarse una frase corta pero decisiva?
Sí, y ese es el principal punto ciego. “El contrato queda resuelto.” se penaliza dos veces: su puntuación se divide entre seis palabras como mínimo y después se recorta un 40 % por medir menos de treinta y cinco caracteres.
¿Tiene en cuenta el resumen los títulos y los ladillos?
No, se tratan como texto corriente. Un ladillo sin puntuación final se agrega a la frase siguiente, y su escasa longitud juega en su contra dentro de la clasificación.
¿Puedo resumir un PDF o un documento de Word?
No directamente: el campo solo acepta texto. Convierta antes el documento, o páselo por el reconocimiento óptico si se trata de un escaneado, y pegue aquí el resultado. El formato se ignora en cualquier caso.
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