Calculadora IMC

Índice de masa corporal y rango recomendado. Gratis, sin subida. 1 GB máx. · Hasta 1 GB · Procesado localmente, nunca enviado a un servidor.

El índice de masa corporal relaciona un peso con una talla. Bastan dos campos, el peso en kilogramos y la altura en centímetros, y la página devuelve el índice con un decimal, la categoría de la Organización Mundial de la Salud que le corresponde y el intervalo de peso asociado a la franja llamada normal para esa altura.

El cálculo cabe en una división, pero su lectura exige unas precauciones que pocas páginas se molestan en enunciar. El índice se construyó como un instrumento estadístico para describir poblaciones; aplicado a una persona concreta, ignora la composición del cuerpo, la edad, el sexo y la historia clínica, lo que limita considerablemente el alcance de la cifra obtenida.

Esta página explica la fórmula, los umbrales empleados y sus límites, e indica los grupos para los que esas fronteras no significan nada. No emite ningún diagnóstico, no recomienda ninguna dieta y no sustituye la opinión de un médico o de un dietista-nutricionista, los únicos que pueden situar un valor dentro de una trayectoria individual. Las cifras que se escriben se quedan en la página, no se guardan ni se transmiten y desaparecen al cerrar la pestaña.

Cómo se usa

  1. Escriba el peso en kilogramos El campo admite decimales con un paso de 0,1: 68,4 es una entrada válida, de modo que no hace falta redondear lo que marca la báscula.
  2. Escriba la altura en centímetros El campo espera 175, no 1,75. Una talla expresada en metros produce un índice decenas de miles de veces demasiado grande, un error imposible de pasar por alto.
  3. Lea el índice La primera casilla da el IMC con un decimal, en la unidad convencional de kilogramos por metro cuadrado, que no se repite en pantalla.
  4. Consulte la interpretación La segunda casilla traduce el índice en una categoría, con cinco etiquetas: insuficiencia ponderal, normopeso, sobrepeso, obesidad moderada y obesidad grave por encima de 35.
  5. Mire el intervalo de peso La tercera casilla invierte la fórmula e indica, para la altura introducida, los dos pesos que corresponden a un índice de 18,5 y a un índice de 24,9.

La fórmula y un cálculo completo

El índice es el peso en kilogramos dividido entre el cuadrado de la altura en metros. La página convierte primero en metros los centímetros introducidos y después hace la división. Para 70 kg y 175 cm: 1,75 × 1,75 = 3,0625, y luego 70 ÷ 3,0625 = 22,857, que se muestra como 22,9.

El intervalo de peso sale de la misma relación leída al revés, multiplicando el cuadrado de la altura por los dos límites de la franja normal. Siguiendo con 175 cm, 18,5 × 3,0625 = 56,7 kg y 24,9 × 3,0625 = 76,3 kg, que es justamente el intervalo que aparece en la tercera casilla.

La altura interviene elevada al cuadrado, lo que vuelve el resultado muy sensible a cómo se haya medido. Esos mismos 70 kg dan 23,4 con 173 cm y 22,3 con 177 cm: cuatro centímetros de diferencia desplazan el índice más de un punto entero. Medirse con zapatos, o de memoria, basta para que un valor próximo a un umbral cambie de categoría.

Los umbrales de la Organización Mundial de la Salud

La clasificación empleada es la de la OMS para adultos: por debajo de 18,5, insuficiencia ponderal; de 18,5 a 24,9, normopeso; de 25 a 29,9, sobrepeso; a partir de 30, obesidad. La página llama obesidad moderada al tramo que va de 30 a 34,9 y obesidad grave a todo lo que supera 35.

La clasificación internacional distingue tres clases de obesidad, la tercera a partir de 40; la pantalla se detiene antes de esa subdivisión. En España, el consenso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad ha manejado una escala más fina, que separa un sobrepeso de grado I entre 25 y 26,9 de un sobrepeso de grado II entre 27 y 29,9 antes de entrar en los grados de obesidad. Estos límites son convenciones estadísticas apoyadas en estudios de mortalidad y morbilidad realizados sobre grandes poblaciones adultas, no fronteras biológicas: entre 24,9 y 25,0 no cambia nada en un cuerpo.

La OMS ha señalado además que el riesgo cardiometabólico aparece con índices más bajos en varias poblaciones asiáticas, lo que la llevó a proponer puntos de acción complementarios en torno a 23 y 27,5. Una misma cifra, por tanto, no se lee igual en todas partes ni en todas las poblaciones.

Lo que el índice no mide

La fórmula solo conoce dos números. No distingue la masa grasa de la masa muscular ni dice nada sobre dónde se reparte esa grasa. Un jugador de rugby, una halterófila o cualquiera que entrene con cargas de forma sostenida superan con regularidad el 25 sin exceso de grasa alguno, mientras que una persona poco activa puede exhibir un índice normal con muy poca musculatura detrás.

La localización importa al menos tanto como la cantidad: es la grasa abdominal la que se asocia al riesgo cardiovascular y metabólico, y el índice es ciego a ella. Por eso los profesionales sanitarios lo acompañan de otras medidas, empezando por el perímetro de cintura, cuyos umbrales de riesgo más utilizados se sitúan en 88 cm en la mujer y 102 cm en el hombre, y siguiendo por la evolución del peso a lo largo del tiempo y por la analítica.

El índice ignora, por último, todo lo que modifica el peso sin relación con la corpulencia: edemas, ascitis, embarazo, una amputación. En esas situaciones el valor calculado sigue siendo correcto desde el punto de vista aritmético y carece de utilidad práctica. La propia página lo recuerda bajo los resultados con una advertencia fija: el IMC es un indicador estadístico que no tiene en cuenta la masa muscular, la edad ni la morfología, y no sustituye a un criterio médico.

Los grupos a los que estos umbrales no se aplican

En niños y adolescentes, el índice se lee sobre las gráficas de percentiles por edad y sexo que el pediatra utiliza en las revisiones del niño sano, y no sobre los límites fijos que se muestran aquí. La corpulencia varía mucho durante el crecimiento, y una misma cifra no significa lo mismo a los seis años que a los quince: la práctica pediátrica trabaja con percentiles, no con las franjas del adulto.

En las personas mayores, la pérdida de masa muscular y el aplastamiento vertebral distorsionan a la vez los dos términos de la división, de modo que un índice idéntico describe un cuerpo distinto. Las recomendaciones sobre desnutrición emplean por eso un umbral más alto a partir de los setenta años, situado en torno a 22, frente al 18,5 que delimita la insuficiencia ponderal en el adulto más joven. Durante el embarazo el aumento de peso es esperable, y el seguimiento clínico trabaja con el índice previo a la gestación.

Los deportistas, cualquier persona con mucha masa muscular y quien se está recuperando de una enfermedad quedan fuera de los supuestos que sostienen estas franjas. Un índice por encima o por debajo de los límites no es ni una sentencia ni un diagnóstico. A lo sumo indica que puede ser útil una conversación con un profesional sanitario, con una exploración, una historia personal y unas medidas que dos campos de formulario nunca podrán sustituir.

Preguntas frecuentes

¿Hay que escribir la altura en metros?

No, en centímetros. La página divide entre cien antes de elevar al cuadrado, así que 1,75 escrito tal cual produce un índice del orden de doscientos mil, imposible de confundir con un valor plausible. Escriba 175.

¿Por qué un deportista musculado aparece clasificado en sobrepeso?

Porque el músculo es más denso que la grasa y la fórmula no sabe distinguirlos. Un índice alto acompañado de un perímetro de cintura normal y de un entrenamiento regular no significa lo mismo que ese mismo índice con muy poca masa muscular detrás.

¿Qué hago con la categoría que aparece?

Léala como una referencia estadística y no como el resultado de una prueba. Un profesional sanitario la situará en un conjunto más amplio: evolución del peso, perímetro de cintura, antecedentes personales y familiares, tratamientos en curso y hábitos de vida. Por sí sola no decide nada.

¿Sirve el índice para un niño?

Con estos umbrales, no. Antes de los dieciocho años el IMC se traslada a las gráficas de percentiles por edad y sexo, que tienen en cuenta la fase de crecimiento. Las franjas fijas del adulto clasificarían mal a buena parte de los menores.

¿Por qué el índice se mueve tanto si cambio dos centímetros de altura?

Porque la altura está elevada al cuadrado. Con 70 kg, pasar de 175 a 173 cm sube el índice de 22,9 a 23,4, suficiente para cambiar de interpretación cuando el valor está cerca de un umbral.

¿El intervalo de peso que se muestra es un objetivo?

Es una consecuencia aritmética de aplicar los límites 18,5 y 24,9 a su altura, nada más. No tiene en cuenta su constitución, su edad, su masa muscular ni su estado de salud, y no constituye una recomendación de alcanzar ningún peso concreto.

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