Redimensionar imagen

Cambia las dimensiones en píxeles o porcentaje. Gratis, sin subida. 1 GB máx. · Hasta 1 GB · Procesado localmente, nunca enviado a un servidor.

Una fotografía salida de una cámara reciente mide sin esfuerzo 4.000 píxeles de ancho. Publicada tal cual en un artículo, el navegador la mostrará a 800 píxeles, pero cada visitante se la descargará entera. El caso contrario es igual de frecuente: un formulario de inscripción o una sede electrónica rechazan a veces todo lo que supere una resolución determinada. En los dos casos hay que fabricar una imagen más pequeña, no limitarse a mostrarla más pequeña.

La herramienta trabaja con una imagen cada vez, en cualquier formato que su navegador sepa leer, y muestra de inmediato sus dimensiones reales con la forma “Imagen original: 4032 × 3024 px”. A continuación se le indica un objetivo, en píxeles o en porcentaje del tamaño de partida, y la rejilla de píxeles se vuelve a calcular sobre esa nueva base.

La reducción no se hace de una sola pasada. Mientras el objetivo siga siendo más de dos veces menor que la fuente, la imagen se divide por la mitad de forma sucesiva, con el suavizado en su ajuste más alto, antes de un último trazado a las dimensiones exactas pedidas. Ese descenso por escalones evita el dentado que un redimensionado brusco deja en las texturas finas, en los tejidos y en las líneas oblicuas.

Cómo se usa

  1. Suelte una imagen Un solo fichero cada vez. En cuanto se lee, la línea situada encima de las opciones muestra el ancho y el alto originales en píxeles, lo que ahorra tener que buscarlos en otro sitio.
  2. Elija el modo “En píxeles” para apuntar a una dimensión concreta, “En porcentaje” para un escalado relativo. El selector hace aparecer los campos que corresponden y oculta los demás.
  3. Introduzca el objetivo En píxeles se rellena el ancho, el alto o los dos; un campo vacío se deduce del otro. En porcentaje, el valor va de 1 a 500 y arranca en 50.
  4. Conserve o no las proporciones La casilla “Conservar las proporciones” viene marcada. Al desmarcarla, la imagen se deforma para ocupar exactamente los dos valores que usted haya introducido.
  5. Pulse Ejecutar La línea de progreso anuncia la resolución calculada. El fichero obtenido lleva el nombre original seguido de las nuevas dimensiones, por ejemplo foto-800x600.jpg.

Remuestrear no es lo mismo que mostrar más pequeño

Encoger una imagen dentro de un procesador de textos, fijarle un ancho en CSS o alejar el zoom en un visor no cambia nada del fichero: todos los píxeles siguen ahí, simplemente se dibujan sobre una superficie menor. El peso es el mismo y el tiempo de descarga también, con lo que el problema de origen queda intacto.

Aquí la rejilla de píxeles se reconstruye. Una foto de 4.000 × 3.000 llevada a 800 × 600 pasa de doce millones de píxeles a cuatrocientos ochenta mil: los demás no se ocultan, se fusionan mediante promedios sucesivos. Eso es lo que hace caer el peso del fichero, y eso mismo es lo que vuelve irreversible la operación.

La relación de aspecto y lo que hace de verdad la casilla

La relación de aspecto es el cociente entre el ancho y el alto: mantenerla garantiza que una cara no se estire y que un círculo siga siendo redondo. Con la casilla marcada y un solo campo relleno, la otra dimensión se calcula a partir de esa relación y se redondea al entero más próximo, de donde salen resultados del tipo 800 × 533.

Con la casilla marcada y los dos campos rellenos, la herramienta se queda con el menor de los dos factores de escala: la imagen cabe entera dentro del rectángulo descrito, aunque no lo llene. Pedir 800 × 800 para una foto panorámica devuelve por tanto algo parecido a 800 × 450, y no un cuadrado. Para un encuadre cuadrado hay que cortar, y de eso se ocupa la herramienta Recortar una imagen.

Con la casilla desmarcada, los dos valores se aplican al pie de la letra y la imagen se estira. Un campo dejado vacío recupera entonces la dimensión original, lo que deforma la imagen en un solo eje: es el error típico cuando se fija solo el ancho creyendo que el alto seguirá.

Ampliar no devuelve ningún detalle

El porcentaje llega hasta 500 y nada impide escribir un ancho superior al de la fuente. Conviene saber qué produce eso: los píxeles añadidos se interpolan, es decir, se calculan promediando los vecinos. No aparece ninguna información nueva, sencillamente porque ya no queda ninguna en el fichero.

Lo que se ve es un desenfoque progresivo y, en una imagen ya comprimida en JPG, un agrandamiento de los artefactos que ya estaban ahí. Ampliar solo tiene sentido para alcanzar la resolución mínima que exige un servicio, nunca para recuperar un detalle ilegible. En ese último caso, la única salida es volver a localizar el fichero original.

Formato de salida y elementos que no se conservan

El formato de salida sigue una regla sencilla: un PNG de entrada vuelve como PNG, con su transparencia intacta; todo lo demás vuelve como JPG con una calidad fija del 92 %. Un WebP que usted suelte regresa por tanto en JPG, y un GIF animado regresa como imagen fija, la de su primer fotograma.

Como la imagen se vuelve a dibujar en un lienzo, los metadatos EXIF de la foto original —fecha, modelo de cámara y coordenadas GPS incluidos— no se reescriben en el fichero producido. El cálculo lo asume su propio equipo, y esa es la razón de que una fotografía muy grande deje la pestaña ocupada un instante antes de entregar el resultado.

Preguntas frecuentes

¿Por qué obtengo 799 px si he pedido 800?

Porque la dimensión deducida se redondea al entero más próximo. Y si ha rellenado los dos campos con las proporciones conservadas, se aplica el menor de los dos factores de escala, precisamente para que la imagen entera quepa dentro del marco descrito.

¿Puedo redimensionar varias fotos de golpe?

No, esta herramienta trabaja con un fichero cada vez, porque lee las dimensiones de la imagen cargada para mostrárselas antes del cálculo. Para un lote hay que repetir la operación imagen por imagen.

Mi WebP ha salido en JPG, ¿es normal?

Sí. Solo el PNG conserva su formato, y lo hace justamente para preservar la transparencia. Los demás formatos legibles se recodifican en JPG con una calidad del 92 %.

Aparece el mensaje que pide al menos un ancho o un alto.

En modo píxeles, uno de los dos campos como mínimo tiene que contener un número: con los dos vacíos no hay objetivo que calcular. En modo porcentaje, el valor tiene que ser estrictamente mayor que cero.

¿Ampliar una imagen al 200 % la hace más nítida?

No. La interpolación crea píxeles intermedios a partir de los que ya existen; la imagen se vuelve más grande y más borrosa, nunca más detallada. La nitidez que no está en el fichero no se puede inventar.

¿Qué ocurre con un GIF animado?

Solo se lee y se redimensiona su primer fotograma. El resultado es un JPG fijo, porque la animación no se conserva en la salida.

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